Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Cerco de luna, agua segura.
Nadie sabe lo que vale el agua hasta que falta.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
La duda es la llave del conocimiento.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Al buen, regalo; al malo, palo.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
La mala paga , aunque sea en paja.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Cuanto más haces, menos mereces.
Esto es como para mear y no echar gota.
Cuando el sol se pone cubierto, o lluvia o viento.
A perro viejo no cuz cuz.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
El rico nunca está satisfecho.
A rico no llegarás, pero de tacaño te pasarás.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Algún día, ahorcan blancos.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
El que se va no hace falta.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
El león, no es como lo pintan.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Tinto con jamón es buena inyección.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.