Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Hacer de su capa un sayo.
A quien feo ama, bonito le parece.
La democracia también genera hombres deshonestos
Más vale ruin asno que estar sin él.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
A cena de vino, desayuno de agua.
Mal duerme quien penas tiene.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
La mula y la mujer son malos de conocer.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Oír como quien oye llover.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Chocolate frío, échalo al río.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El toro y el melón, como salen, son.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Racimo corto, vendimia larga.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Quien se casa, mal lo pasa.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.