Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Los hombres son mejores que su teología
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Año de brevas, nunca lo veas.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
No es posible defenderse del aburrimiento
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Las indirectas del padre Cobos.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El mal del amor, no lo cura el doctor.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
El amor no se compra con dinero.
Más se logra con amor que con dolor.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
La reputación dura más que la vida.
Llenar el tarro.
Toda flor quiere ser fruto.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
A rocín viejo, cabezada nueva.
A buey viejo, cencerro nuevo.