Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Casa oscura, candela cuesta.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
El hombre pone y la mujer dispone.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
¿Fiado?. Mal recado.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Es más entrador que una pulga.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
A cada lechón le llega su noche buena.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
La libertad es un pan bien cocido
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
El río pasado, el santo olvidado.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Hasta los animales se fastidian.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Quien no llora, no mama!
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Febrero el corto, el pan de todos.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Las tareas de un elefante nunca son demasiado pesadas para él.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.