Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Quien siempre adula se quema las mangas
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Casado, pero no capado.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Chocolate que no tiñe, claro está
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
La contradicción es la sal del pensamiento
La barca pasa, pero el río queda.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Al ingrato con la punta del zapato.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
La mujer que de día calla por la noche manda.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Quien es feliz habla poco
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
No se envía a un muchacho a recoger miel
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Ávila, santos y cantos.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.