El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Actividad cría prosperidad.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
A gran chatera, gran pechera.
Es viejo, pero no pendejo.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Feo, pero con suerte.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
Los extremos se tocan.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
La buena vida no quiere prisas.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
La lengua es el azote del culo.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
El Rey reina, más no gobierna.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
Al mal dar, tabaquear.
Un perro sabe donde se tira comida.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
A gran arroyo, pasar postrero.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.