Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Cantad al asno y soltará viento.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Aprendo mientras vivo.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Pedir más es avaricia.
Vino con tomate no es un disparate, y si éste es frito, mejora tu vinito.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
La lengua es el azote del culo.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
El dueño del perro no obedece a su perro.
A saya blanca, ribete negro.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Hacerle a uno la pascua.
La ausencia causa olvido.
Callado mata conejo.
Molino que no muele, algo le duele.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Boca de verdades, temida en todas partes.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Feo, pero con suerte.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.