Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Una van de cal y otra van de arena.
A hierro caliente, batir de repente.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Bien está cada piedra en su agujero.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Del tronco caído todos hacen leña.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Parva trillada, parva beldada.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Siempre es mejor el vino.
Cada tonto tiene su manía.
Comer sin vino es miseria o desatino.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
El dinero no compra la felicidad.
El hambre aguza el ingenio.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Suerte, y al toro.
Callando el necio, se hace discreto.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
La sangre del pobre el rico se la come.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Donde tengas la olla no metas la polla.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Barco amarrado no gana flete.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
Bien y pronto, solo lo intenta algún tonto.
No te metas en querellas ajenas.