Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Van al mismo mazo.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Mujer al volante, peligro constante.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
El ducado nunca huele a robado.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
El amor materno es el bien más grande de la vida, de esta forma cada uno, por muy pronto que muera, participa del bien mayor
La primera cucharada de sopa siempre es la más deliciosa.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Casa hecha, sepultura abierta.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
La flor de enero, no llega al frutero.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
No te acostumbres a lo que no dure.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
El buen vecino, arregla el camino.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
A ave de paso, cañazo.
El pecado te acusa.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Esto está en chino.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Hombre valiente no muere de viejo.
La más cauta es tenida por más casta.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.