No te acostumbres a lo que no dure.
No hay altanería que no amanece caída.
Lo que no mata engorda.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Las aguas de Abril todas caben en un barril; pero si el barril no tiene culo, se anegará medio mundo.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Las piedras rodando se encuentran.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
La suavidad domina más que la ira.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
El pobre es un extranjero en su país.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
El que regala, no vende; pero sorprende.
El que nada duda, nada sabe.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Canas y armas vencen las batallas.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Quien siembra, siega.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Oye primero y habla postrero.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Los bienes son para remediar los males.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Pescar en río revuelto.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
No te alabes antes de que acabes.
Donde hay juncos, agua hay junto.
No te fíes del sol de primavera.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Mientras hay alma, hay esperanza.