Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Nuestro gozo en un pozo.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Al buen vino, buen tocino.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Como la espada, así la vaina.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Jugar al abejón con alguien.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Decir bien y obrar mejor.
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
De mala sangre, malas morcillas.
De una mentira ciento se derivan.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.