De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Donde ajos ha, vino habrá.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
El gorrión, a pesar de su pequeñez, tiene todas las vísceras.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Paciencia y barajar.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Todo lo que no es dado es perdido
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Es ley la que quiere el rey.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
La paciencia es el puerto de las miserias.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Del precipitar nace el arrepentir.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Lo bueno dura poco.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
Más vale callar que con borrico hablar.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
La zorra solo una vez en el lazo se toma.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Le dieron gato por liebre.