Errar es humano, perdonar es de sabios.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
A buen bocado, buen grito.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Nunca olvides tu casa.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
A Seguro se lo llevaron preso
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Hacer la plancha.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Juramento, juro y miento.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Quien dice lo que no siente, miente.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Las cañas se vuelven lanzas.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Yegua cansada, prado halla.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Hay más días que longanizas.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Males comunicados, suelen ser remediados.
Para creer hay que querer creer
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
La mula reparando y le avientas el sombrero.