La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Sé osado y serás afortunado.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Agárrate, que hay curvas.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
No necesito tecomates para nadar.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
El que va para viejo va para pendejo.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Escritura es buena memoria.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
No digas que va a llover, sin sentir gotas caer.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Hacer buenas (o malas) migas.
De perdidas al río.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Caridad y amor no quieren tambor.
A consejo ido, consejo venido.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
El vino en jarro cura el catarro.
Caballo que alcanza, pasar querría.