Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Sin precio no se han las mujeres.
Humo de hogar no empaña el cielo.
El que no cojea, renquea.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
La oración breve sube al cielo.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Niebla en verano, norte en la mano.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Ramal y bozal, para el animal.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Lo escrito, escrito esta.
Malos reyes, muchas leyes.
A cada cañada le llega su añada.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Bolsa llena, quita las penas.
El amor y la fe, en las obras se ve.
En enero no te separes del brasero.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.