La moza buena, en casa está y afuera suena.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
La honestidad es un vestido de oro
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Fruto vedado el más deseado.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Favores en cara echados, ya están pagados.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Las aguas quietas, corren profundas.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Donde manda el amo se ata la burra.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Calumnia, que algo queda.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Las patatas cocidas, alargan la vida.