Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Antes de hablar, pensar.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
El aragonés fino después de comer tiene frío.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
No todo el que chifla es arriero.
Cada arroyo tiene su fuente.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
El que no chilla, no mama.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
El hogar del Ingles es su castillo.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
La mujer hermosa es peligrosa.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Te casaste, te frego.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Antes de que acabes, no te alabes.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
El dolor es antiguo
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Te quiero Andrés, por el interés.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.