Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Al pan se arrima el perro.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Un amigo vale cien parientes
El que la hace, la paga.
No muerdas la mano que te da de comer.
Bien ama quien nunca olvida.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Es más entrador que una pulga.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Chocolate que no tiñe, claro está
Al freír será el reír.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
De casi no muere nadie.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
A liebre ida, palos al cubil.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Qué es una raya más para el tigre.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Cuando seas padre comeras huevos.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Más ven cuatro ojos que dos.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Qué pacaya te echaste encima!