Un pie calzado y otro descalzo
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
El pez muere por su propia boca.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Se defiende como gato panza arriba.
Quien calla otorga
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Dios aprieta pero no ahoga.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Comida que escasea, bien se saborea.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Esta lloviendo sobremojado
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
El mundo está vuelto al revés
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Fruta prohibida, más apetecida.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
A carne mala, buena salsa.
Más pica espuela de celos que de aceros.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
De mala sangre, malas morcillas.
De tal árbol tal astilla.
¿Usted qué come que adivina?
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Buscarle la quinta pata al gato.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Le dijo la sartén al cazo.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
En cada refrán tienes una verdad.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado