Gallo que mucho canta....no cria manteca.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Son nones y no llegan a tres.
El hábito es una camisa de hierro.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Espéjate para que veas cómo eres.
Mala noche y parir hija.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Sigue los impulsos de tu corazón
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Loquillo y los Trogloditas.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.