Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
La oscuridad reina a los pies del faro.
La vida es un deber a cumplir
Matar dos águilas con una sola flecha.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Quien cerca halla, cerca calla.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Quien bien quiere, tarde olvida.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Cuervos vienen, carne huelen.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
No cantes victoria antes de tiempo.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
A ningún tonto le amarga un dulce.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Si las paredes hablaran.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Lo que se hace de noche sale de día.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
El río pasado, el santo olvidado.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.