Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Enero desaloja las camas
Años de higos, años de amigos.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
El llanto sobre el difunto.
De tal colmena tal enjambre.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
La muerte, al pobre no se atreve.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Rey determinado no ha menester consejo.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Muerto, ¿quieres misa?.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Alabanza propia es vituperio.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Harina mala, mal pan amasa.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Dios castiga, pero no ha palo.
Ofrecer el oro y el moro.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Zorro dormilón no caza gallinas.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.