No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
A rocín viejo, cabezada nueva.
Hacer de un camino, dos mandados.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Atrás viene quien las endereza.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El que las sabe, las tañe.
Ganado suelto bien retoza.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Calles y callejas tienen orejas.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Hay miles de miserias en un solo amor
Un país con muchos arenques no necesita médico.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Costumbre mala, desterrarla.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Maestro, El se puede comer la regla.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
De luengas vías, luengas mentiras.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
No se envía a un muchacho a recoger miel
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.