A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Amor de lejos, amor de pendejos.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Borrego al camión, duro a la montera.
Boca de verdades, cien enemistades.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Guay del malo y de su día malo.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
El agua tiene babosas.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
A enemigo que huye, puente de plata.
Callar como puta tuerta.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
De padres asientos, hijos taburetes.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Lentejas, comida de viejas.
Esto son habas contadas.
Dios habla una lengua extranjera.