Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
A como come el mulo, caga el culo.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Del favor nace el ingrato.
Quien debe y paga, no debe nada.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Después de comer miel, nada sabe bien.
La vejez mal deseado es.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Saber es poder.
El maestro sabe lo que hace.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
A quien mucho tiene, más le viene.
Tiene la cola pateada.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Boñigas hacen espigas.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
A carne de lobo diente de perro.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
A más oro, menos reposo.
Hacérsele a uno el campo orégano.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
La vecindad es fuente de amistad.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Por San Andrés, la nieve en los pies.