A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Estoy como gallo en corral ajeno
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Pueblo chico infierno grande.
Quien calla otorga
Echarle mucha crema a sus tacos
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Se las sabe por libro
Un muerto hablando de un ahorcao.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Está mal pelado el chancho.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
La morena, de azul llena.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
A su tiempo maduran las brevas.
De vaca vieja, novilla brava.
Más doblado que carpa de camión.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Tiene la cola entre las patas
Emborrachar la perdíz
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
No hay caracol que no tenga vuelta.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Amor forastero, amor pasajero.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Matar dos pájaros de un tiro.
Despacito por las piedras
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Decir refranes es decir verdades.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Antes de los años mil, otros mandarán la tierra.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Noviembre caliente, mayo helado.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
El perfume bueno viene en frasco chico
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.