Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Vive y deja vivir.
Es de sabios cambiar de mujer.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Ande o no ande, la burra grande.
Cada necio quiere dar su consejo.
Disfruta solo los placeres del momento.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Este es carne de cañón.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Maestre por maestre, seálo éste.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Para uno que madruga otro que no duerme.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
Demasiada alegría es dolorosa
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
De necios es huir de consejos.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
El río, por donde suena se vadea.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
El hablar es plata y el callar es oro.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.