Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
No está la Magdalena para tafetanes.
Hablando del rey de Roma y por aquí asoma.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
El casado por amor vive vida con dolor.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Fray Modesto nunca fue prior.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Idos y muertos es lo mesmo.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
¡Periquillo con mando!, ya estoy temblando.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Saber es poder.
Agua tardera, agua maicera.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
La alegría alarga la vida.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Mas mata la duda que el desengaño.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Hierba segada, buen sol espera.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
No caben dos pies en un zapato.
La hacienda, el dueño la atienda.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.