Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Donde hay orden, hay bendición.
Cual es el rey, tal es la ley.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Baila Antón según le hacen el son.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Agua podrida, colada y hervida.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Mujer muerte, siete a la puerta.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Las cosas se toman según de quien vengan.
Con el mismo cuero las correas.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Pueblo chiquito, campana grande.
Se goza más amando que siendo amado
La muerte, al pobre no se atreve.
A cautela, cautela y media.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
Buen comer, trae mal comer.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
El que es culpable puede reincidir.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
El empezar es el comienzo del acabar.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
En Mayo regresa el rebaño.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?