Músico pagado no toca bien.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
La felicidad es como un león insaciable
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
A roma va, dinero llevará.
No fío, porque pierdo lo mío.
El gandul es un cadáver con apetito.
El hombre nació para morir, es mortal.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Nadie se muere dos veces.
Dale con que la abuela fuma.
Pintada en los WC.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
En camino largo, corto el paso.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Nunca falta un roto para un descosido.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Siempre que llueve, escampa.
Agua de Agosto, azafrán, miel y mosto.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.