Canción de la transición.
Amante atrevido, de la amada más querido.
El gandul es un cadáver con apetito.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
La felicidad es como un león insaciable
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El hombre nació para morir, es mortal.
No fío, porque pierdo lo mío.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
A roma va, dinero llevará.
A gran arroyo, pasar postrero.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Dale con que la abuela fuma.
Nadie se muere dos veces.
Pintada en los WC.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
De lo que se come se cría. Y criadillas comía.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Nunca falta un roto para un descosido.
Ni casa en cantón ni viña en rincón.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Nuestro amor es como la llovizna que cae quedamente, pero desborda el río.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
En camino largo, corto el paso.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Siempre que llueve, escampa.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.