Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Deja que el buey mee que descansa.
El abismo lleva al abismo
Buen moro, o mierda u oro.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Hacer de tripas corazón.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Hablar por la boca del ganso.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Quien duerme no coge liebre.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Casa sin madre, río sin cauce.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Todo lo quiero: consejo y conejo.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Piensa la araña que todos son de su maña.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.