Cada malo tiene su peor.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Bollo de monja, costal de trigo.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Ojo por ojo, diente por diente.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Al erizo, Dios le hizo.
Hijos casados, duelos doblados.
Quien es feliz habla poco
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Para el peor rey, el mejor profeta. Para el peor pecado, el mejor mensaje.
Tener un hambre de lobo.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Cada loco con su tema.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
El ojo del amo engorda el ganado.
No hay mejor vecina que tu cocina.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Vale más una vieja que un pejeverde.
Se queja más que la llorona.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
El perro viejo no ladra sin razón.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Tu hablar te hace presente.
No hay mayor tontería que reñir.
El que llora su mal, no lo remedia
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Una familia unida come del mismo plato.
Río cruzado, santo olvidado.
A más beber, menos comer.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Quien no se arriesga no conquista
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.