El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Buena es la linde entre hermanos.
Al más charrán paga le dan.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Beber, hasta la hez.
No todo es miel sobre hojuelas.
Por San Miguel se cata la miel.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
De cuero ajeno, correas largas.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
Carga que place, bien se trae.
Al pino por donde vino.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Lo bello es difícil.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
A buen amo, mejor criado.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Las armas, el Diablo las carga.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
No hay novia fea ni muerto rico.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
A falta de trigo, venga centeno.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Cague la espina quien se comió la sardina.
A grandes males, grandes enfermos.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.