La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Hacer algo de cayetano.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Al niño besa quien besar a la madre quisiera.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Septiembre benigno, octubre florido.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Por el becerro se amansa la vaca
El que nace chicharra, muere cantando.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Amor grande vence mil dificultades.
Ser un mordedor de pilares
Viendo al payaso, soltando la risa.
A manos frías, corazón ardiente.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Otoño entrante, barriga tirante.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
El que parte y reparte toca la mejor parte
La práctica hace al maestro.
Soltero maduro, maricón seguro.
Más ven cuatro ojos que dos.
De buena harina, buena masa.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
En el refugio del otro vive cada uno
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Más vale maña que fuerza.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.