Ocio, ni para descansar.
¡Chínchate un ojo!
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Ir a amarrar el zorro.
La buena hija dos veces viene a casa.
Hay que leerle la cartilla.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Entre más viejo más pendejo.
Un loco hace ciento.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
En boca cerrada no entran moscas.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Quiéreme poco pero continúa
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Conquista el amor solo aquel que huye
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
A cada paso, un gazapo.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Los cementerios están llenos de valientes.
Todos los extremos son malos.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.