Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
El ahorro es santo porque hace milagros.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Los enamorados, no ven a los lados.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
A quien has acallado no le hagas llorar.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Mal de muchos, epidemia.
Burro cargado, busca camino.
Eso será, cuando los cerdos vuelen.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
A tal puta, tal rufián.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
A preguiça se deu bem.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
La mala oveja se ensucia en la colodra.
Querer es poder.
La vida pende de un hilo.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Quien mocos envía, babas espera.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.