Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Los pies van donde va el corazón
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Hacerse el de la oreja mocha.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Dámelo perezoso, y te lo daré vicioso.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Buen comedor, buen dormidor.
Quien se quemare, que sople.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Yo que callo, piedras apaño.
En la tierra de calvos, los pelones son trenzudos.
A barba muerta, obligación cubierta.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Los buenos modos agradan a todos.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.