Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Músico pagado no toca bien.
A buenas horas, mangas verdes
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
El que busca, encuentra.
Codicia mala, el saco rompe.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Hacer de un camino, dos mandados.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
El buen vino resucita al peregrino.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
En tiempo de campaña, apaña.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
A la zorra, candilazo.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
La larga visita la alegría quita.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Hacer de toda hierba un fardo.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
No tengas como vano el consejo del anciano.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
El que rompe, paga.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.