Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
A fullería, cordobesías.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
A la luna, el lobo al asno espulga.
El ceremonial es el humo de la amistad
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Madre solo hay una, y padres muchos...
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
De noche todos los gatos son negros.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Abril, uno bueno entre mil.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
De higos a brevas, larga las lleva.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Cuando Marzo va a mediar, el invierno ha de acabar.
Amigo viejo y casa nueva
La abeja de todas las flores se aprovecha.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Abrojos, abren ojos.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Ojo al parche.
No te fíes del sol de primavera.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.