La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Es viejo, pero no pendejo.
Hace mal quien lo secundario hace principal.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Siempre se rompe la soga por lo más delgado.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Ser lento en dar es como negar.
Mal camino no va a buen lugar.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Mano de hierro en guante de seda.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Para aprender, nunca es tarde.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Están cortados por la misma tijera.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
A quien nada quiere, todo le sobra.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Agrada y te agradarán.
Para la iglesia nada es secular, menos aquello que es pecaminoso
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Vive tu vida y no la de los demás.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Libro cerrado no saca letrado.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.