A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
El que manda, manda.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Vino con tomate no es un disparate, y si éste es frito, mejora tu vinito.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Quien nada guardó, nada encontró.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Dale con que la abuela fuma.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
El burro al ratón le llamó orejón.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Una hora de contento, vale por ciento.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
No con quien naces, sino con quien paces.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Llegar a punto de caramelo.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
A tal señor, tal honor.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.