La nuez llena, menos que la vana suena.
Echando a perder se aprende.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
La fortuna es madrina de los necios.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Honra sin provecho la digo pecho.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Cambiar de opinión es de sabios.
Donde hay obras, hay sobras.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
La vida pende de un hilo.
Hombres de noche, muñecos de día.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
A cada rey su trono.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
A jugar y perder, pagar y callar.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Hasta el rabo, todo es toro.
En San Antón, calabazas al sol.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Hablar poquito, y mear clarito.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.