La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Aquí el más tonto hace relojes.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
No hay alegría sin aflicción.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Buen lector, mal escribano.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
El lo que se pierde, se aprende.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
La música calma a las fieras.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Madre quiero ser, e hijos tener.
El que quiere baile, que pague músico.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
El que está a las duras, está a las maduras.
Sabe más que el tocino rancio.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
El que es culpable puede reincidir.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.