El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
El gusto se rompe en géneros.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
El que siembra tormentas recoge tempestades.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
La necesidad hace maestros.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Disfruta solo los placeres del momento.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Badajo alto, campana rota.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Cada uno habla como quien es.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
El buen vino, venta trae consigo.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Camino malo, pásalo pronto.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Favores harás, y te arrepentirás.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
A donde va la gente, va Vicente.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
En casa de los tíos ella es la tía.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Boca abierta, dientes de oro.
Caer es más sencillo que levantarse.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Estar como las putas en cuaresma.
Calva buena, luna llena.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.