Dios tarda, pero no olvida.
Con afán ganarás pan.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Agua, sol y basura y menos libros de agricultura.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Hablar con el corazón en la mano.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Le busca las cinco patas al gato.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
La buena vida no quiere prisas.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Las penas solteras, son más llevaderas.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Buena compañía, Dios y Santa María.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
De los celos, se engendran los cuernos.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
El gato gruñón, no caza ratón.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.