Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
Le busca las cinco patas al gato.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Decir bien y obrar mejor.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Hablar con el corazón en la mano.
Mal viene el Don con la carga de paja.
La buena vida no quiere prisas.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Buena compañía, Dios y Santa María.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
El gato gruñón, no caza ratón.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
A diente cogen la liebre.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Hacer las cuentas del Gran Capitán.
De los celos, se engendran los cuernos.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.