El pollo de enero, sube a su madre al gallinero.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
Cuando las barbas del vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
El pez grande se come al chico.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Bodas largas, barajas nuevas.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Remienda paño y pasarás año.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Amor con casada, vida arriesgada.
No saber de la misa la media.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Hecha la ley, hecha la trampa.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Quien teme la muerte no goza la vida.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
El amor mueve montaña.
Mujer refranes, muller puñetera.
En Noviembre el frío vuelve.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Enero mes torrendero.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Pan duro, pero seguro.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Quien siembra llorando, siega cantando.