Cuando tu ibas, yo venia.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Olla quebrada, olla comprada.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
La buena mula en el establo se vende.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
De la esperanza vive el cautivo.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Por San Martín siembra el ruin.
Si llueve en Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
No hay pero que valga.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.