Ni para carga ni para silla.
Quien mucho desea, mucho teme.
El pobre es un extranjero en su país.
Con el engañador, se tú mentidor.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Canas y armas vencen las batallas.
Quien madruga ojeras tiene.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
El hombre nació para morir, es mortal.
Galán parlero, mal galán y peor caballero.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Para morirse, siempre hay tiempo.
De poniente, ni viento ni gente.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
A quien dan, no escoge.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Dar y tejer es buen saber.
El que antes muere, antes lo entierran.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
El que paga mal, paga dos veces.
Buenas judías la Mancha las cría.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Más vale una imagen que cien palabras.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.