Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Aguja que doble, para sastre pobre.
El que no se embarca, no se marea.
En puerta y en puente nadie se siente.
Muerto, ¿quieres misa?.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Buena fama es buena cama.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Obra hecha, dinero espera.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
En carrera larga hay desquite.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
El pecado te acusa.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
No hay viejo sin dolor.
Santo Tomé, ver y creer.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
Tretas y tetas pueden más que letras.